Galletas caseras con frutos secos, plátano y canela

Un snack ideal para compartir en San Valentín.

6 raciones30 min
AMPor Amanda Altés
Galletas caseras con frutos secos, plátano y canela

Así de sencillo tendremos listas estas galletas que, además de caseras son tiernas y aromáticas. Son ideales para compartir o dar un detalle a quien quieras en una ocasión especial.

San Valentín está cerca, y una gran manera de expresar tu amor es dedicar tiempo a preparar una receta casera y deliciosa para regalar a quien más quieres. Esta receta es ideal para darles uso a esos plátanos maduros que tienes en casa y no sabes cómo aprovechar, convirtiéndolos en un dulce saludableque reúne el dulzor natural de esta fruta y de la canela con la textura crujiente de los frutos secos, alimentos naturalmente ricos en grasas insaturadas y proteína.

Lista de ingredientes

  • 1 plátano maduro
  • 1cdta de extracto de vainilla (opcional)
  • 3 cdas de jarabe de agave
  • 2 cdas de crema de almendras
  • 100g de hojuelas de avena
  • 60g de harina de almendra
  • 1cdta de polvo para hornear (levadura química)
  • 1cdta de canela en polvo
  • 1 pizca de sal
  • Un puñado de avellanas
  • Chocolate oscuro

Preparación

  • Precalentamos el horno a 180 ºC.
  • En un tazón, aplastamos el plátano maduro hasta conseguir un puré sin grumos.
  • Agregamos la vainilla, el jarabe y la crema de almendras. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.
  • Después incorporamos las hojuelas de avena, la harina, el polvo para hornear, la canela y la pizca de sal, y mezclamos hasta integrar bien todos los ingredientes.
  • Picamos las avellanas y el chocolate y los agregamos a la mezcla anterior. Con una espátula, integramos todo muy bien.
  • Tomamos porciones de masa con una cuchara, les damos un poco de forma y las ponemos en una charola para horno sin aplanarlas demasiado (ya que no crecerán mucho).
  • Horneamos las galletas a 180ºC durante 12-15 minutos, o hasta que se doren ligeramente. Es importante vigilar la cocción, pues pueden estar listas más o menos rápido según su tamaño y grosor.
  • Antes de comerlas, las dejamos enfriar a temperatura ambiente.
  • Podemos conservarlas en un recipiente hermético hasta 3 días, o en el refrigerador unos 4-5 días.